Estoy caminando al lado de lo que pareciera ser un animal. Es extraño, no tiene ojos, sólo boca, una lo suficientemente grande para enseñar todos sus colmillos y contarte todas sus victorias y recordarte todas tus derrotas.
El bosque es oscuro, se asoman ojos que parecen juzgar entre los árboles, pero no hay nadie ahí.
Mientras caminaba y recorría con la vista el ambiente, noté que el bicho se tropezó con una raíz que sobresalía. No encontré manera de ayudar, cada vez que tendía mi mano para levantarlo, me intentaba morder los dedos. Una vez que el "animal" logra levantarse y seguir caminando, comienza a reírse de mi, a insultarme e incluso culparme por lo que a él le había sucedido. Sólo traté de ignorarlo.
El monstruo ya cayó sucesivas veces, y caminar junto a él, se volvió un martirio. Demasiadas cosas que no son verdad, miedos, frustraciones, fracasos, insultos, se volvieron un pesar para mi camino. Sigo caminando, pero con menos fuerza que nunca.
Espero caer pronto, y que alguien me pueda dar la mano.